
Mark Mills nació y creció en Londres, se graduó en Historia por la Universidad de Cambridge y marchó a Italia a trabajar como restaurador de mansiones y casas de campo en el sur de la Toscana.
Volvió a Londres y entró como lector y asesor en la productora Paramount Pictures, recibiendo manuscritos y depurando guiones. Precisamente se le encomendó la tarea de escribir una historia de crímenes situada en la Florencia contemporánea donde un asesino en serie imitaba antiguos crímenes
cometidos durante el Renacimiento.
Como guionista firmó los créditos de producciones como Después de una noche (1993), El hijo perdido (1999) y El misterio de Wells (2003), adaptación de la novela Morality play, de Barry Unsworth.
Durante ese período “cinematográfico” vivió un tiempo en París, pero pronto dejó de lado el mundo del guión, aunque nunca dejó de recibir y promover numerosos proyectos para la gran pantalla.
