ELLA NO SOSPECHABA QUE IBA A PASAR UNA NAVIDAD DE MIEDO.
Romee Anderson pensaba que su novio le iba a proponer matrimonio durante las fiestas navideñas. Había reservado una romántica cabaña en el bosque para estar juntos en vacaciones, pero pocos días antes del viaje él rompe con ella. Con el corazón destrozado, Romee decide que, ya que ha pagado por la casa, quizá sea una buena idea pasar sola unos días en la montaña, bebiendo vino y viendo series.
Sin embargo, al llegar al lugar, a pesar de estar aislada y rodeada de nieve, empieza a tener la inquietante sensación de que alguien la vigila.