Cayo Plinio Segundo, conocido para la posteridad como PLINIO EL VIEJO (23/24-79 d. C.) pasó doce años en el servicio militar y combatió en Germania al mando de un escuadrón de caballería. A su regreso a Roma, en el 57, se dedicó a estudios de retórica y gramática y ejerció como hombre de leyes. Además, fue procurador en Hispania y la Galia en el principado de Vespasiano. Murió durante la erupción del Vesubio, que a pesar del peligro manifiesto se había aproximado a observar. Escribió, entre otros, tratados de índole militar, crónicas históricas, biografías, manuales de gramática y retórica. Solo se conserva una única obra: su inabarcable Historia natural.