Acuciado por las deudas, el campesino Estrepsíades recurre a una escuela de sofistas, en la que enseña el mismísimo Sócrates, para aprender a esquivar a sus acreedores mediante argumentos retóricos vacíos. Con este planteamiento, Aristófanes (445-385 a. C.) propone en Las nubes una demoledora crítica contra la moral que se aplicaba a la educación y, especialmente, contra la oratoria tramposa que pusieron de moda los sofistas en Atenas. En ese sentido, la caricatura distorsionada de Sócrates, un personaje popular en el momento en que se presentó la comedia, entra plenamente en el juego de la sátira de la sociedad y la cultura atenienses que convirtieron a Aristófanes en el máximo representante de la comedia antigua.
«En esta comedia de Aristófanes veríais vosotros a cierto Sócrates que era llevado de un lado a otro, afirmando que volaba y diciendo otras muchas necedades sobre las que yo no entiendo ni mucho ni poco». SÓCRATES, durante su juicio por impiedad en la Apología de Sócrates