Hebe Tizio fue una gran docente del psicoanálisis. Lectura, escritura y transmisión siempre tomaban forma a partir de su estilo minimalista, como a ella le gustaba llamarlo. Este minimalismo dio cuenta de una operación de depuración, de decantación, de gusto por la sencillez. Y tenía la gran virtud de transmitir de forma directa, sencilla y viva las enredaderas donde el goce se encallaba. Nunca retrocedía.
Este libro intenta ser un homenaje a su brillante labor, pero sobre todo es una celebración de su trabajo y su figura. Los textos recogidos aquí permiten recorrer las obsesiones y elecciones de Hebe Tizio, como si ella fuera una nadadora en una cinta de Moebius. La clave de su propio funcionamiento se encuentra en las cinco partes en las que se divide este libro: «La función del síntoma», «El cuerpo en la experiencia analítica», «De qué elecciones es efecto un analista», «Hay más luz cuando alguien habla» y «Ver eso de lo que se está cautivo».
Estas páginas escritas por ella seguirán alumbrando el porvenir del psicoanálisis.